Gasto en el sector público provincial

  • 731

Según un estudio, los ingresos muestran un deterioro en términos reales y esta tendencia puede generar stress fiscal y socioeconómico.

En 2018, frente a la caída de ingresos reales, las provincias bajaron el gasto real en mayor medida.

En informes del IARAF de inicios de este año se destacó que esa dinámica permitió pasar de un déficit primario a superávit primario, pero era una estrategia de improbable sostenimiento para el año en curso.

Para 2019 se repite la situación de caída de ingresos reales. De manera que una provincia que no reduzca su gasto a la misma velocidad estará licuando superávit.

Anéxo

Con mayor razón, si el gasto aumenta (lo que se viene registrando en varias provincias), muy probablemente entre en región de déficit primario, situación complicada en un año en el que el financiamiento voluntario está muy acotado.

Los ingresos de las provincias están mostrando un deterioro en términos reales. Es decir que se presenta la misma dinámica que el año pasado en relación a que los ingresos de las provincias caerían respecto al año anterior, lo que exigiría que el gasto vuelva a caer en términos reales si es que se quiere mantener el superávit alcanzado en 2018, señala el informe del IARAF.

En síntesis, el gasto real provincial debería volver a caer este año. Con solo mantenerse respecto a 2018 ya generaría una licuación del superávit primario. Pero el año 2019, a diferencia del año pasado, es un año eleccionario, por lo que se aprecia que en general las provincias acelerarán sus gastos, sobre todo los gastos corrientes como el gasto en personal.

Si una provincia está aumentando sus erogaciones en términos reales la licuación del superávit es más acelerada todavía. Por tomar un caso de notoriedad reciente, Chubut es una provincia que está atravesando un momento complicado en lo que respecta a sus finanzas públicas. En un contexto de caída real de los ingresos, el Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal indica que durante el primer semestre de 2019 la provincia registró un incremento del gasto corriente primario de 93,44% interanual mientras que la inflación del período fue de 54,3% interanual. Esta situación generó una licuación del superávit primario registrado en 2018, puntualiza el IARAF.

Con la misma lógica, en caso de que la combinación de velocidades de la recuperación del gasto y de la caída del ingreso de una jurisdicción alcance determinados valores, podrán verse dificultades fiscales (déficits) que no son una novedad para la historia económica de las provincias argentinas, pero que en un escenario como el actual en el que el acceso al financiamiento voluntario está cercenado, o resulta muy gravoso, tienen el potencial de generar situaciones de stress fiscal y socioeconómico.

Fuente: IProfesional

Boletín de noticias

Suscribíte a nuestro Boletín de noticias

¡Quedemos conectados!