La ART no siempre es responsable

  • 563

Según un fallo de la Corte, el accidente de un taxista por culpa de un tercero escapa al asesoramiento de la ART sobre prevención.

La Corte Suprema dejó sin efecto una sentencia que responsabilizaba civilmente a una ART por los daños y perjuicios que sufrió un trabajador mientras manejaba un taxi en calidad de dependiente, en el marco de un accidente producido por la mala maniobra de un tercero.

Con la firma de Carlos Rosenkrantz, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda, cuyo voto remitió al dictamen del Procurador Fiscal, y el voto concurrente de Ricardo Lorenzetti, la Corte descalificó una sentencia de la Sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que condenó en forma solidaria al empleador y a QBE Argentina ART a reparar en forma integral los daños que sufrió el actor.

La sentencia de cámara había resaltado que el empleador tiene la obligación de capacitar al trabajador en materia de seguridad y prevención, conforme la ley 19.587 de Seguridad e Higiene en el Trabajo, y que las ART están obligadas a asesorar a los empleadores a fin de prevenir posibles daños y proteger la salud de sus dependientes. En ese marco, sostuvo que la conducta omisiva y negligente de la aseguradora codemandada derivó en daños en la salud del actor y, en consecuencia, debía responder no solo en los términos de la póliza, sino también por aplicación del entonces vigente artículo 1074 del Código Civil.

Contra esa decisión, la aseguradora dedujo recurso extraordinario, que le fue denegado, lo que dio origen a la queja. Dicho recurso se fundó en la doctrina de la arbitrariedad. Consideró que el siniestro sufrido responde a cuestiones de tránsito y seguridad vial ajenas a su marco de actuación; que la sentencia no invocaba pruebas que demuestren incumplimientos de la aseguradora a los deberes de prevención, seguridad y contralor previstos en los artículos 4 y 31 de la ley 24.557, y que no se explicaba la incidencia de esos supuestos incumplimientos en la producción del daño.

El Máximo Tribunal entendió que la sentencia apelada carece de la debida fundamentación y lesiona las garantías constitucionales consagradas en los artículos 17 y 18 de la Constitución Nacional al no identificar claramente los incumplimientos legales atribuidos a la aseguradora que habrían constituido una de las causas o condiciones para que ocurriera el siniestro, ni analizar su posible nexo de causalidad con el daño. Por tanto, dejó sin efecto la sentencia apelada.

Lorenzetti, en tanto, señaló que las cuestiones planteadas encuentran respuesta en Fallos 332:709 -disidencia del propio Lorenzetti-, a cuyos fundamentos y conclusiones remitió por razones de brevedad.

Ver Jurisprudencia J5942

Fuente: CIJ

Boletín de noticias

Suscribíte a nuestro Boletín de noticias

¡Quedemos conectados!