Pobreza e indigencia en centros urbanos

Según datos oficiales del 1º semestre de 2018, el 19,6% de los hogares (el 27,3% de las personas) está por debajo de la línea de pobreza.

Pobreza e indigencia en centros urbanos

Es oficial: la pobreza llegó al 27,3% en el primer semestre del año, según reveló el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El mismo indicador que en marzo pasado le permitió a Mauricio Macri celebrar los avances de su gobierno y rebatir las críticas de la oposición, ahora se convierte en su principal propaganda en contra.

El informe de pobreza e indigencia que el Indec publica cada marzo y septiembre marcó que en el primer semestre del año ambos rubros crecieron 1,6% y 0,1%, respectivamente. 

Esto implica que 7.581.118 personas son pobres. De ese total, 1.357.923 es indigente.

En marzo pasado, el Presidente había festejado su mejor guarismo en la materia, un 25,7% de pobreza y un 4,8% de indigencia (habían descendido desde 28,6% y 6,2%).

De esta forma, se observa un importante retroceso y la pobreza se acerca a las cifras del primer semestre. Este aumento no contabilizó aún lo peor de la devaluación.

 

Tres variables, entre otras, explican este escenario y el que asoma en el horizonte: la fuerte devaluación del peso, la escalada inflacionaria (acumula 24,3% en el año y se proyecta con un piso de 42% para finales de 2018) y el aumento del desempleo, que se ubica en 9,6% y con tendencia al alza.

Lo positivo para el Poder Ejecutivo es que con relación a igual período de 2017, se verificó una disminución del 1,3%, de acuerdo con los índices oficiales.

Si se mide con relación al mismo período, el índice registra una baja del 1,3%, en el caso de la indigencia.

Por zona

En la zonas geográficas, uno de los datos que más alertas enciende es el aumento de la pobreza e indigencia en la provincia de Buenos Aires, donde alcanzó el 31,9%. A esto se suma el caso de Santiago del Estero donde casi 1 de cada 2 santiagueños es pobre.

En la Ciudad, la pobreza se ubica en un 11,2%, por lo que al promediarse con los partidos del GBA, la problemática en el Gran Buenos Aires alcanza el 27,8%.
 
Otras de las 31 aglomeraciones urbanas medidas donde se observa un aumento importante son:

-Corrientes (36,8%).
-Jujuy - Palpalá (30,3%).
-Santiago del Estero - La Banda (44,7%).
-Concorida (34,7).

Amortiguar el impacto

Ante la contundencia de los indicadores negativos, el Gobierno adoptó la estrategia de adelantarse a la mala noticia y, en lo posible, suavizar su impacto político.

 

Por eso, a sabiendas de la cifra negativa, el presidente Mauricio Macri decidió convocar a la prensa este jueves para dirigirse a la sociedad. Allí dijo que esperaban estos números.

Acto seguido, la ministra de Salud y Desarollo Social, Carolina Stanley, y el de Producción y Trabajo, Dante Sica, brindaron una conferencia de prensa para mostrarse activos en pos de contener esta problemática social.

Es que las cifras no sorprendieron al oficialismo. El propio jefe de Estado ya viene anunciando que los números no eran buenos: "Lamentablemente, con esta devaluación, que trajo un rebote en la inflación -y la inflación es el mayor generador de pobreza-, vamos a ver que una parte de lo que habíamos conquistado como reducción de pobreza lo vamos a perder", admitió en una conferencia de prensa en Jujuy, ya en agosto.

El dato, no obstante, golpea de lleno al Presidente, quien dedicó buena parte de su discurso de asunción a plantear que la "pobreza cero" sería su principal objetivo de gestión. 

En septiembre de 2016, al presentar el nuevo indicador del INDEC, dijo que ése era el criterio por el cual aceptaba que se evaluara su mandato.

Por eso, Macri aseguró este jueves que "el índice de la pobreza no es una noticia fácil".

Además, la novedad se conoce en un momento delicado para el Gobierno, en el que acaba de anunciar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que, según denuncia la oposición, provocará un ajuste que agudizará estas variables sociales. En esa disputa quedó inmerso el Persupuesto 2019 que debe ser tratado en el Congreso.

A este panorama se suma la volatilidad del dólar, que este jueves cerró por encima de los $40, luego de que se comunicase el nuevo esquema de flotación con bandas que se acordó con el Fondo. De acuerdo a ese sistema, se espera que el precio de la divisa estadounidense oscile entre un piso de $36 y un techo de $44. 

Todo este escenario es mirado de reojo por la sociedad. No hay encuesta que no refleje el malestar con la situación económica actual. 

 


Fuente: IProfesional