Efectos de la inflación en los impuestos

El IARAF analizó en un nuevo informe los efectos distorsivos de la falta de ajuste de los parámetros impositivos.

Efectos de la inflación en los impuestos

Los constantes procesos inflacionarios, de mayor o menor magnitud, que Argentina vivió en la segunda mitad del siglo pasado, se tradujeron en que la totalidad de las leyes impositivas aprobadas en ese período contuvieron mecanismos que contemplaron esta situación.

En general, las leyes respectivas han previsto la actualización automática de los mínimos y deducciones en ellas contenidas mediante la aplicación del Índice de Precios Mayoristas (hoy IPIM) que periódicamente publica el INDEC. Si bien estos procesos de ajuste automático contenidos en la legislación están técnicamente vigentes, su aplicación está prohibida por otras leyes que procedemos a detallar:

a) La Ley 24.073 del 13/4/92 en su art. 39 estableció “A los fines de las actualizaciones de valores previstas en la Ley 11.683, texto ordenado en 1978 y sus modificaciones, y en las normas de los tributos regidos por la misma, no alcanzados por las disposiciones de la Ley 23.928, las tablas e índices que a esos fines elabora la Dirección General Impositiva para ser aplicadas a partir del 1 de abril de 1992 deberán, en todos los casos, tomar como límite máximo las variaciones operadas hasta el mes de marzo de 1992, inclusive. En idéntico sentido se procederá respecto de las actualizaciones previstas en el Código Aduanero (Ley 22.415 y sus modificaciones)”. Así, durante todo el período que estuvo vigente la Ley de Convertibilidad, quedaron suspendidas todas las normas de actualización, situación que no generó mayores distorsiones debido a los bajos niveles de inflación que caracterizaron a ese período.

b) El art. 5 del Dto. del PEN 214/02 establece “Lo dispuesto en el artículo precedente, no deroga lo establecido por los art. 7 y 10 de la Ley 23.928 en la redacción establecida por el art. 4 de la Ley 25.561. Las obligaciones de cualquier naturaleza u origen que se generen con posterioridad a la sanción de la Ley 25.561, no podrán contener ni ser alcanzadas por cláusulas de ajuste.”

c) La Ley de Emergencia Económica sancionada el 7/1/02 en su art. 4 establece en su parte pertinente “Mantiénense derogadas, con efecto a partir del 1 de abril de 1991, todas las normas legales o reglamentarias que establecen o autorizan la indexación por precios, actualización monetaria, variación de costos o cualquier otra forma de repotenciación de las deudas, impuestos, precios o tarifas de los bienes, obras o servicios. Esta derogación se aplicará aun a los efectos de las relaciones y situaciones jurídicas existentes, no pudiendo aplicarse ni esgrimirse ninguna cláusula legal, reglamentaria, contractual o convencional —inclusive convenios colectivos de trabajo— de fecha anterior, como causa de ajuste en las sumas de pesos que corresponda pagar.”

En consecuencia, cuando se abandonó el régimen de convertibilidad en el año 2002 se mantuvo la prohibición de aplicar las cláusulas de ajuste contenidas en las leyes impositivas.

Esta situación generó gran controversia en ese año (con numerosas presentaciones judiciales efectuadas por contribuyentes), conflictividad que fue mermando a posteriori toda vez que el salto inflacionario inicial se detuvo y nuevamente se vivieron años de relativa estabilidad de precios.

La reaparición del proceso inflacionario en los años 2008 y 2009 y la aparente convalidación de índices de inflación superiores al 20% anual, reavivan la necesidad de rever esta prohibición, que como se verá significa un aumento encubierto de las tasas efectivas de los impuestos.

Texto completo |  Informe IARAF “Inflación y Sistema Tributario Argentino.

Fuente: IARAF