Alimentos: Alta carga tributaria

Un informe reveló que de cada $100 que gastamos, entre $38 y $43 corresponden a impuestos.

Alimentos: Alta carga tributaria

La carga tributaria argentina creció de manera sostenida a lo largo de las últimas dos décadas, tanto si se tiene en cuenta la importancia de la recaudación en la economía (una medida de la presión tributaria efectiva) como si se consideran las alícuotas y elementos tributarios de los diferentes impuestos (presión tributaria legal), señala Nadín Argañaraz, Director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) a Clarín.

Sin embargo, en los últimos dos años parecería observarse un quiebre de esta tendencia, hasta ahora impulsada por ligeros cambios en impuestos del orden nacional (ganancias, cheque, derechos de exportación), a los que se espera que se sumen nuevas reducciones a partir del 2018, tanto a nivel nacional como provincial, producto de las recientemente sancionadas reforma tributaria y consenso fiscal.

 

En un nuevo informe del Iaraf se evalúa tanto el nivel como la estructura de carga impositiva previos al inicio de estas reformas, a través de la evolución reciente de la carga tributaria global argentina sobre los alimentos y bebidas, calculada a partir de un análisis de la legislación tributaria correspondiente a los tres niveles de gobierno- Nación, provincias y municipios.

Aplicando la metodología a cada eslabón de la cadena de producción y comercialización de alimentos, se obtiene que en el caso de aquellos que tributan la alícuota reducida de IVA del 10,5% (frutas y verduras, pan y carne, entre otros), el costo impositivo incluido en el precio al consumidor final es del 38,1%. Es decir que de cada $100 pesos que se gastan en estos alimentos, $38,1 se destinan al pago de impuestos.

Para los productos alimenticios que tributan la alícuota general del 21% (arroz, galletas, aceite, etc), el costo impositivo global contenido en el precio asciende a un 43,4%. En este caso, de cada $100 pesos que se gastan, $43,4 corresponden a impuestos.

Los tributos que más inciden en el precio son el IVA, la Seguridad Social y el Impuesto Provincial a los Ingresos Brutos, que en conjunto representan el 77% del total de la carga tributaria.

Comparando con la situación de 2015, se observa una ligera reducciónatribuible a bajas en los impuestos nacionales (eliminación de la sobretasa a la distribución de utilidades y los cambios en cheque y ganancias), en parte compensada por subas en impuestos provinciales y municipales a la actividad económica.

El costo impositivo incluido en el precio al consumidor final de una gaseosa se ubica en el 49,5%. Es decir que prácticamente la mitad del precio de este producto se explica por los impuestos y regímenes de seguridad social de cumplimiento obligatorio.

En el año 2015 la carga tributaria sobre el precio de las bebidas ascendía a un 49,9%, con lo que se aprecia una ligera reducción de este porcentaje. Al igual que para el caso de los alimentos, mientras los impuestos nacionales evidenciaron una reducción en los últimos dos años, los provinciales tuvieron un aumento.

Resulta interesante comparar la carga tributaria legal argentina con la de otros países de la región. Considerando el caso de las bebidas gaseosas para Chile, México, Paraguay, Perú y Uruguay, se aprecia que la carga argentina es la más alta.

Fuente: IProfesional